NETGUN

Buscar
Generic filters

Contacto: 914 075 060
Tienda física en CC Alcalá Norte

Contacto: 914 075 060
Tienda física en CC Alcalá Norte

Buscar
Generic filters

Dragón encima de bola

Dragón subido en bola con burbujas.

18,00 

2 disponibles

SKU NGS_161 Categorías , Etiqueta

Descripción

Este producto se trata de un Dragón subido en bola con burbujas.

 

¿Qué son los dragones?

Se trata de un ser mitológico que aparece de diversas formas en varias y culturas de todo el mundo con diferentes simbolismos asociados a estos. Estos pueden dependiendo de la cultura a la que pertenezcan seguirán un patrón de rasgos y tendrán diferentes significados.
Existen dos tradiciones principales sobre dragones, los Dragones Europeos derivados de las tradiciones populares de Europa y de la mitología de Grecia y Oriente Próximo. Y los Dragones Orientales provenientes de origen chino, que son conocidos también en Japón, Corea y otros países asiáticos. Las dos tradiciones probablemente surgieron de forma independiente, pero en su desarrollo se han influido mutuamente.
En Occidente el simbolismo del dragón se entorna a la lucha, sin embargo, la lucha disputada entre el dragón y un héroe o un dios tiene distintos significados. En estos casos míticos, el dragón asume dos papeles, caracterizando el devorador y el guardián como raíz ser un cósmico en espera cuya acción implicaría la muerte o nacimiento de un orden universal. Para la cultura cristiana el dragón simboliza el mal y la destrucción, y este se convierte en un animal al que hay que eliminar.

En Oriente Próximo la figura del dragón simbolizaba el mal y la ruina. En la iglesia este también era representado como el mal.

En Lejano Oriente (sería el dragón chino, japonés, coreano y vietnamita) muchas culturas orientales los dragones eran considerados como representantes de las fuerzas primitivas de la naturaleza y el universo. En oriente esta criatura siempre ha sido considerada como benéfica y un símbolo de buena fortuna. A diferencia de en la cultura occidental estos no esculpían fuego, ni tenían alas, aunque normalmente podían volar usando magia.
Un dragón típico de oriente tiene cuernos de ciervo, cabeza de caballo, cuello de serpiente, garras de águila, orejas de toro y bigotes largos como los de los siluros. En las leyendas provenientes de china existen dragones capaces de vigilar los cielos, traer la lluvia o controlar los ríos y arroyos. En Japón sin embargo, estos eran considerados como entes sabios, amables y siempre dispuestos a ofrecer su ayuda.
Los dragones chinos y japoneses simbolizan el poder espiritual supremo, poder terrenal y celestial, el conocimiento y la fuerza, por tanto son benévolos. Proporciona salud, buena suerte y viven en el agua. Según las antiguas creencias chinas, este traía la lluvia para la recolección.

En Europa para las tribus nórdicas era asociado con su folclore varios aspectos terroríficos del dragón.
En la mitología germana se incluye al dragón entre las fuerzas provenientes del inframundo. Estos se alimentan de raíces de Yggdrasil y el fresno sagrado que extiende sus raíces a través de todos los mundos.
Para los celtas el dragón se trataba de una divinidad de los bosques cuya fuerza podía ser controlada y usada por los magos.
Dentro de la mitología griega existen varios dragones que fueron usados por los dioses, o estos eran temidos por ellos mismos. Entre los romanos el dragón era considerado como un símbolo de poder y sabiduría.
Para la mitología eslava el dragón se trataba de una de las formas que adoptaba el dios Veles.
Los cristianos heredaron la idea hebrea del dragón, en la que este aparece en el Apocalipsis, del apóstol Juan y en otras tradiciones posteriores.

En norteamérica los autores llamaban serpientes a los dragones mesoamericanos.

En Sudamérica en la zona torno a Los Andes se creía en el poder que ejercían las “serpientes del abismo marítimo y de la montaña esplendorosa”. Estas se trataban de criaturas de grandes proporciones también consideradas como dragones.
Los dragones en la mayor parte de Sudamérica eran considerados como bestias ampliamente relacionadas con enormes serpientes que se remontaban a los orígenes de la humanidad coincidiendo con otras religiones del planeta. Estos no presentaban unicidad en sus características ni en sus actitudes. La historia de estos se basaba en conflictos entre sí remontados hacia el primitivo pasado de las culturas americanas.
Los muiscas un pueblo indígena proveniente de Colombia creían en el dios Chiminigagua creador de fuego bajo la sagrada laguna de Iguaque que creó a los padres de la humanidad. Este tuvo hijos que después de un tiempo se convirtieron en dos serpientes acuáticas para vigilar a su pueblo dentro de la laguna Iguaque. Tiempo después el primer zaque de la sabana de Bogotá era un hombre en forma de dragón de color verde.