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Casco Vikingo

Réplica de un casco originario de los antiguos guerreros vikingos, fabricado en acero y con remaches de detalles.

Las alas superiores que trae el casco son fijas.

Una réplica auténtica para los auténticos amantes de la cultura vikinga.

Con 31 cms de alto aprox.

165,00 

3 disponibles

Descripción

Este producto se trata de una Réplica de un casco originario de los antiguos guerreros vikingos, fabricado en acero y con remaches de detalles. Las alas superiores que trae el casco son fijas. Una réplica auténtica para los auténticos amantes de la cultura vikinga. Con 31 cms de alto aprox.

 

¿Qué es un Vikingo?

Vikingo era el nombre dado a los guerreros que realizaban incursiones de saqueos, procedentes de Escandinavia, famosos por ser grandes navegantes y por llevar  a cabo pillajes y ataques en Europa. Se data el final del periodo vikingo con la caída del rey Harald el Despiadado, que murió en la batalla del puente Stamford en el año 1066 cuando intentaba tomar posesión del territorio de Inglaterra; aunque los historiadores daneses amplian hasta 1085 con el final del reinado de Canuto IV de Dinamarca.

 

¿Qué es un Casco Vikingo?

Los cascos vikingos originales estaban fabricados con planchas de hierro unidas por tiras de cuero. Estos yelmos eran simples, con forma redondeada o cónica. Además, muchas veces presentaban protectores para la nariz y los ojos. Por otra parte, también se fabricaban cascos de cuero y tiras de pieles, mucho más comunes que los de hierro. Estas protecciones se destinaban a los guerreros que no pudieran permitirse un yelmo de metal. Recordemos que los vikingos no tenían soldados profesionales sino que cada guerrero se mantenía a sí mismo.

En la cultura popular de los últimos dos siglos, se está aceptado que los cascos vikingos estaban adornados con cuernos. Podríamos pensar que este malentendido es fruto de la demonización de este pueblo nordico por parte de las víctimas de los ataques vikingos en la Edad Media. Sin embargo, esta inexactitud histórica tiene su origen en el Romanticismo, durante el siglo XIX.

Principalmente, el motivo por el cual se creyó esto son las ilustraciones de 1820 del pintor sueco Gustav Malmström. Una serie de cuadros que trataban de plasmar el poema épico La Saga de Frithiof, el artista decidió vestirlos con los famosos yelmos con cuernos. La intención del pintor era demonizarlos, ofreciendo una imagen idealizada de la realidad tal y como propugnaba el romanticismo.

La razón de peso para descartar esta ornamentación en los yelmos vikingos. Se trata en que no sería práctico luchar con ese casco, especialmente en los muros de escudos. Combatir hombro con hombro tropezando continuamente no es algo que encaje en la pragmática filosofía de batalla de esta antigua civilización.